La distancia entre la percepción y las cifras

Es frecuente escuchar la afirmación de que ya nadie concurre a la oficina como solía hacerlo. Sin embargo, las mediciones disponibles sobre el mercado uruguayo reflejan una realidad con más matices, donde los esquemas remotos e híbridos están lejos de haberse transformado en la norma general.

Tres fuentes y un mismo patrón

Los datos del Censo elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que el teletrabajo —considerando tanto la modalidad total como la híbrida— abarca solo al 6,5% de las personas ocupadas en todo el país, elevándose al 11% cuando se observa de forma específica a Montevideo.

Por su parte, el relevamiento de avisos de empleo realizado por Advice confirma la vigencia del trabajo presencial: el 86% de las ofertas analizadas exige cumplir tareas en el espacio físico laboral.

A este escenario se suman los resultados de una encuesta regional de Randstad, que evidencia una brecha entre las expectativas y la práctica cotidiana. Mientras que un 60% de los trabajadores manifiesta su preferencia por esquemas híbridos, el 78% continúa desarrollando sus tareas bajo una modalidad totalmente presencial.

Un modelo que sigue requiriendo espacio físico

Aunque proceden de universos y metodologías distintas, ninguna de estas tres fuentes permite concluir que el modelo híbrido se haya consolidado como el estándar del mercado uruguayo. Por el contrario, la oficina y los entornos presenciales conservan un protagonismo central en la dinámica de las organizaciones y el empleo local.